Siempre me gusto la escritura. La verdad es que hago construcciones bastante llamativas, muchas veces horrendas, algunas otras hasta parecen inteligentes. El punto es que me gusta escribir y contar historias. De hecho participe bastante activamente en un taller de escritura online donde conseguí escribir cosas bastante interesantes.
Releyendo esas cosas que escribí me doy cuenta que todas hablaban de lo mismo: depresión, furia, desamor, miedo, abulia, obsesión. Y mirándolo en la distancia me doy cuenta que esos escritos eran mi forma de desahogo de situaciones que no podía manejar con mis escasos 19-20 años.
Ahora con 25 (Gran diferencia
), una familia que depende de mi: mi mujer, una hija de 2 meses, y una sobrina de 14 años, me parece que llego el momento de intentarlo otra vez.
Ahora bien… la ficción, por ahora, no la voy a tratar, no porque no me guste, sino porque hay otras cosas mas urgentes. Una de mis metas para el año próximo es escribir un libro con todas las de la ley. Un libro practico, pensado para cubrir las necesidades de la gente.
La verdad es que escribir un libro es una tarea ardua, y, muchas veces, hasta aburrida, mas tratándose de una temática “técnica” pero lo voy a encarar de una manera que, creo, puede resultarme mas fácil: Voy a escribir un libro en fascículos.
Ojo, cuando digo un libro, digo un libro en todas las de la ley, no voy a escribir historias en un blog. voy a escribir, voy a revisar, voy a editar y voy a volver a revisar hasta estar conforme. Y luego… papel… Aunque la versión electrónica también la quiero ofrecer.
Un libro en fascículos… cada fascículo un capitulo. Cada capitulo una parte importante del tema que quiero tratar.
¿Por qué estoy escribiendo esto? Porque si no lo pongo por escrito no lo voy a hacer. Aun, escribiéndolo acá, puede que no cumpla, pero no creo, ya que estoy bastante motiva.
PD: Las negritas y esas cosas son para los blogs… ahora soy escritor de libros. Texto puro y duro y punto (?)