En estos días me llego una propuesta para hacer un post patrocinado de Destinia. Había que hablar de hoteles en determinado lugar (Había varios para elegir) y sobre viajes en general.
En ese momento rechace la oferta. Ahora me arrepiento… No, tanto no. Pero ahora que lo pensé creo que voy a empezar a aceptar estas ofertas. No creo que moleste a nadie y de paso ayuda a la economía.
¿Porque cuento esto?
Para que los lectores habituales no se lleven la sorpresa de verme escribiendo sobre cosas no tan comunes en este blog.